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Viajar con niños

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Consejos para volar con niños sin problemas

Juega a los pilotos

Deja que tu hijo sea un piloto o una azafata y juega con normalidad atendiendo a todo lo que suele ocurrir a bordo. De esta manera, podrás controlar el pánico antes y durante el vuelo.

Toma medidas para el mareo

Coge bolsas para vomitar por si acaso. No pongas toda su ropa en la maleta por la misma razón, así si vomita y se mancha podrás cambiarle para evitar el mal olor. Asegúrate de llevar la tarjeta sanitaria europea.

Sencillos juegos

Cada padre y madre tiene un juego infalible para entretener a sus hijos. Juegos sencillos como el VeoVeo son los mejores para cualquier tipo de viaje. En caso de ir en coche, el juego de las matrículas también es muy recurrente, consiste en crear una frase con las tres letras que aparecen en la misma.

 No olvides lo más esencial

Coge muchos juguetes pero asegúrate de coger su preferido. Siempre hay riesgo de que se pierda algún juguete y se desate el drama. Al llevar muchos, si se pierde uno puedes darle otro.

Bebé elevado

La posición idónea para calmar a un bebé, es levantándolo por encima de la cabeza. Así que si se pone un poco nervioso, haz eso.

Sé esclavo del ritmo circadiano

Siempre que sea posible, vuela en horarios que los niños suelan quedarse dormidos, de esta manera puedes evitar cualquier tipo de percance durante el vuelo.

Servicio antes de embarcar

Antes de embarcar procura llevarles al servicio aunque digan que no tienen ganas, ya sabes que en ocasiones sí las tienen pero no quieren ir.

Comodidad

Asegúrate de que la ropa sea cómoda y coge una capa extra por si en algún momento el niño tiene frío. Ya sabes que en ocasiones en los aviones el aire está demasiado alto para los pasajeros.

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Las playas ideales para ir con niños

1. Playa Poo, Llanes (Asturias)

Un mar sin olas. Es lo que los caprichos de la naturaleza consiguen en este rincón asturiano donde un entrante de mar avanza tierra adentro entre las rocas formando el arroyo Vallina, en la desembocadura del cual encontramos una playa de unos 150 metros de largo. La arena bajo nuestros pies, el agua salada, pero ni rastro de olas, ideal para la seguridad de los más pequeños. Cuando baja la marea, además, se crean pequeños charcos ideales para construir castillos de arena con foso incluido. La playa cuenta con todo tipo de servicios: aparcamiento, vigilancia, puesto de atención sanitaria y duchas. Por si necesitáramos alguna compra de última hora, Llanes está a solo 2 kilómetros de distancia.

Playa Poo, Llanes. / Cedida por: Turismo de Llanes.

2. Playa del Prat de Llobregat, Barcelona

No hay paseo marítimo, ni edificios cercanos, ni apenas chiringuitos, a cambio, podemos ver tortugas marinas en recuperación, barcos de vela y aviones llegados de todas partes del mundo. Precisamente la cercanía del aeropuerto ha sido el motivo por el que en El Prat, a diferencia del resto de playas barcelonesas, no se ha permitido la urbanización de la zona. Además de un agua cálida, recuperada gracias a una depuradora, aquí encontramos el Centro de Recuperación de Animales Marinos (CRAM) un equipamiento pionero en Europa que puede visitarse los fines de semana; un Centro Municipal de Vela para practicar todo tipo de deportes acuáticos: y, en la carretera que lleva a la costa, dos miradores para ver impresionantes aterrizajes donde los aviones nos sobrevuelan a escasos metros de altura. Imposible escuchar el típico ‘me aburro’ de los niños. La playa, además, cuenta con todos los servicios básicos.

Playa del Prat. / Cedida por: Ayuntamiento de El Prat de Llobregat.

3. Playa Trengandín, Noja (Cantabria)

Como en todas las playas cántabras, el entorno natural aquí es espectacular. En este lugar en concreto, además, se da la particularidad de que, con la bajada de la marea, se crean pequeñas pozas donde los niños lo pasan en grande jugando con agua de mar pero sin peligro a las olas ni a la profundidad. La playa está unida a la de Helgueras y juntas suman casi 6 kilómetros de costa, ambas están salpicadas de grandes rocas que, no solo le dan un aspecto de paisaje lunar sino que, con la marea baja, dejan al descubierto toda una colección de moluscos que despiertan la curiosidad de los niños, que ejercen aquí de pequeños marisqueros. Trengandín, además, cuenta con servicio de Biblioplaya, de forma que se puede aprovechar la jornada para inculcar el hábito de lectura en los niños. ¿Qué más se puede pedir?

Playa Trengandín. / Cedida por: Turismo de Noja.

4. Playa de La Concha, Oropesa del Mar (Castellón)

Es uno de los clásicos veraniegos y no es de extrañar porque en esta playa está todo pensado para las familias. Se trata de una playa urbana, con forma de bahía,  donde podemos darnos un baño en aguas con escaso oleaje, poca profundidad y temperatura cálida, ideal para los niños. La playa cuenta zonas para el ocio infantil, con toboganes y columpios, así como espacios para la práctica de deportes como fútbol o vóley-playa. Para los que prefieren el agua a la arena, también hay posibilidad de alquilar patines. Al estar en pleno centro urbano de Oropesa, cuenta con paseo marítimo con una gran oferta de bares y restaurantes así como tiendas, por lo que no debemos preocuparnos tanto por qué meter en la bolsa de playa. Aunque está muy concurrida en verano, merece la pena para quienes busquen vacaciones familiares con gran oferta de ocio.

Playa de La Concha. / Cedida por: Turismo de Oropesa del Mar.

5. Playa Norte, Peñíscola (Castellón)

Es uno de los imprescindibles para los aficionados al Levante. La playa renueva cada año su bandera azul, lo que demuestra que dispone de calidad en sus aguas y servicios en la arena donde, entre otras cosas, podemos alquilar hamacas y sombrillas, algo que nos permite viajar más ligeros de equipaje. Es el lugar perfecto para quienes disfrutan con el bullicio veraniego y su paseo marítimo, repleto de palmeras, es perfecto para dar paseos al atardecer o bien recorrerlo en bicicleta (no hace falta viajar con ella, ya que hay empresas de alquiler en la zona, algunas incluso te llevan la bici al hotel). Una de las ventajas de esta playa son las vistas, porque desde aquí se contempla el impresionante castillo del Papa Luna, una excursión perfecta para hacer con los niños después de la jornada de baño, ya que está abierto hasta las 21’30h.

Playa Norte. / Cedida por: Turismo de Peñíscola.

6. Playa El Sardinero, Santander (Cantabria)

Bañarse en el mar es solo una de las muchas actividades que pueden hacer los niños en la playa del Sardinero de Santander, también conocida como la playa Primera (o la Segunda, según la zona en la que estemos, ya que son contiguas aunque separadas por un promontorio de Piquío). La zona cuenta con varios parques infantiles en los que el ayuntamiento organiza un completo programa de actividades: deporte, sesiones de dibujo y pintura, cuenta cuentos, servicio de biblioteca, talleres de educación ambiental, juegos tradicionales… y así hasta 60 actividades diferentes para todo el verano. La jornada se puede completar con una visita al Parque de la Magdalena, un auténtico parque de atracciones para niños donde pueden desde ver un pequeño zoo con pingüinos y leones marinos hasta la reproducción de cuatro impresionantes carabelas.

Playa El Sardinero, Santander.

7. Playa de la Misericordia (Málaga)

La calidad de las playas malagueñas es tal que resulta muy difícil elegir solo un lugar donde disfrutar de las cálidas aguas del Mediterráneo. Entre la gran oferta costera de la provincia, la playa de la Misericordia, sin duda, es una de las más idóneas para ir en familia. Se trata de una de las playas urbanas de Málaga ciudad, de modo que el acceso es fácil tanto a pie como en autobús o en coche, ya que dispone de zonas de aparcamiento gratuito. La zona está equipada con varios parques infantiles y el mar está siempre en calma, excepto a última hora de la tarde, cuando pasa el Melillero, el buque que hace la ruta Málaga-Melilla, que provoca a su paso un pequeño tsunami que pasa empapa las toallas de los despistados y sirve de atracción acuática para los niños. Esta playa, además, es uno de los lugares elegidos por el ayuntamiento para proyectar el cine de verano al aire libre con una programación de películas dedicadas especialmente al público joven.

Playa Misericordia, Málaga. / Cedida por: © Área de Turismo Ayuntamiento de Málaga.

8. Playa del Castellar, Mazarrón (Murcia)

El conjunto de la bahía de Mazarrón es un destino idílico para los amantes de la playa, ya que cuenta con tramos urbanos y repletos de servicios así como calas en estado casi salvaje y alejadas del bullicio veraniego.  Si vamos con niños, una buena opción es la playa del Castellar, en el municipio Puerto de Mazarrón -que pertenece a Mazarrón-. Además de una arena fina y limpia, una vez nos adentramos en el mar, debemos avanzar bastantes metros hasta que empieza a cubrir, algo ideal para los más pequeños. De lunes a jueves y en horario de mañana, además, el ayuntamiento organiza aquí actividades gratuitas para los niños, como talleres de manualidades o deporte. La playa cuenta con paseo marítimo con una gran oferta de tiendas y restauración y por la noche es espacio habitual de actividades lúdicas como conciertos o el famoso Carnaval de Verano, que se celebra en agosto. Y si los niños se cansan de tanta playa, podemos hacer desde aquí varias excursiones interesantes, como enrolarnos en un barco para avistar cetáceos, que parten desde el Puerto de Mazarrón, o visitar la Batería de Castillitos de Cartagena una fortificación que fue candidata a convertirse en El Mejor Rincón 2013.

Playa del Castellar, Puerto de Mazarrón. / © Turismo Bahía de Mazarrón.

9. Playa La Barrosa, Chiclana (Cádiz)

Hay muchas cosas de las que Cádiz puede presumir, pero sobre todo de playas. Una de las más recomendables es La Barrosa, en Chiclana, no solo para familias sino para cualquier viajero que disfrute con el mar. Aquí nos esperan 6 kilómetros de arena fina dorada galardonados con los distintivos de bandera azul y Q de calidad turística, una playa que en realidad son muchas ya que hay espacio para todo. La zona inicial (cercana a la playa de Sancti Pedri) está plagada de rocas donde los niños lo pasan en grande buscando pequeños moluscos o cangrejos de mar. En la zona central, la más urbanizada con paseo marítimo incluido, encontramos con todo tipo de servicios, como duchas, aseos, aparcamiento público, parque infantil y oferta de restauración. Mientras, si nos alejamos del paseo para acercamos más hacia la zona de Torre del Puerco, la playa se vuelve más salvaje y solitaria, con dunas que le dan un aspecto de naturaleza virgen. Si los pequeños aguantan, nada como ver atardecer en La Barrosa, con el castillo de Sancti Petri como testigo que nos observa desde el mar, sobre un islote al que solo se puede acceder en barco.

Playa La Barrosa, Chiclana. / Cedida por: Turismo de Chiclana.

10. Cala Galdana, Menorca (Islas Baleares)

Menorca se ha ganado a pulso el distintivo de destino familiar por excelencia y por eso sus playas se llenan cada verano de niños. El agua casi transparente que baña su costa es ideal para que los pequeños puedan calzarse unas gafas de buceo y unas aletas y aventurarse a observar el fondo marino en busca de peces. Uno de los encantos de la isla es encontrar calas pequeñas y poco masificadas en las que pasar el día como la Macarella o Trebaluger, pero es algo recomendable para quienes tienen hijos de más de 10 años, ya que hay que caminar bastante y es difícil encontrar servicios cercanos. Para las familias con niños más pequeños, una buena opción es Cala Galdana, con agua paradisíaca pero también chiringuitos, alquiler de tumbonas y sombrillas. El acceso desde los apartamentos y hoteles de la zona es muy fácil y en el agua hay que adentrarse muchos metros para que llegue a cubrir. Cuenta con una zona de pinares ideales para poder comer a la sombra o simplemente descansar un poco del sol. Podemos ver excelentes paisajes de la zona desde los cercanos miradores des Riu y de sa Punta.

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Diez destinos españoles para viajar con niños

Salou, Tarragona, Cataluña

¿Sois una familia amante de la aventura pero tampoco le hacéis ascos a un poco de tranquilidad? Pues la opción para vosotros será Salou. Esta localidad de la Costa Dorada tiene sol y aventura. Tendrás kilómetros de arena donde tumbarte, refresco en mano, mientras tus niños chapotean en el mar. PortAventura está tan cerca que casi sería pecado no acercarte. Hay actividades para toda condición cardiaca. Podrás alojarte en las recién inauguradas habitaciones Deluxe Callaghan en el hotel Gold River dentro del resort. Si todavía te falta un motivo más para reservar ya un hotel en esta localidad costera, solo decirte que PorAventura acoge un espectáculo de Cirque Du Soleil, Amaluna. Del 3 de julio al 23 de agosto podrás disfrutar en exclusiva de los malabares más maravillosamente coreografiados del mundo.

salou

Menorca, Islas Baleares

Sin duda esta isla es un destino familiar por definición. Es una de las islas más tranquilas de las Baleares y es por ello que las familias acuden en tropel a torrarse sobre la arena de sus calas. La cala Macarella, la Cala Galdana o la Cala Mitjana son propuestas de playas que disponen de todas las comodidades que una familia pudiera necesitar. Además son de fácil acceso. Si queréis evitar el boom turístico que desborda la isla en temporada alta nuestra recomendación es que os escapéis con los niños a principios de julio o en septiembre.

Menorca, Islas Baleares

Lanjarón, Sierra Nevada, Granada, Andalucía

Después de un curso escolar muy complicado, has decidido que tus hijos, sobrinos, primos, tu pareja, tu perro, tu gato y tú necesitáis un merecido descanso. Entonces Lanjarón es la idea perfecta. (http://www.hotelbalneariolanjaron.com). Sus tratamientos termales, servicios, manantiales y una ubicación increíble convierten este balneario de Granada en un destino único para relajarse y recuperar los años de vida que te quita el trabajo. Los niños de menos de 12 años tienen un descuento del 50% en alojamiento y régimen compartiendo habitación con 2 adultos. Además el balneario de Lanjarón dispone de un programa especial para pequeños que incluye baño de burbujas, ducha circular y reposo en terraza. Nunca es demasiado pronto para empezar a mimarse.

Lanjarón, Sierra Nevada, Granada, Andalucía

Valencia

¿Te cuesta decirle adiós a tus hijos cuando se van de acampada? ¿Sientes envidia cuando regresan y te cuentan todo lo que han hecho mientras tú te has pasado el verano encerrado en casa? Lo que tú quieres es irte de campamentos con ellos. Ahora puedes. Escala un rocódromo, lánzate por la tirolina, o traviesa un puente tibetano… Será como volver a tu infancia acompañado, esta vez, de toda la familia. Mañanas de infarto y noches de recogimiento alrededor del fuego. La mejor y más dinámica manera de estrechar vínculos generacionales. ¡Reserva ya tu estancia!

valencia

Denia, Alicante

Hoy en día aprender inglés es casi igual de vital como caminar. Algunos se pasan toda la vida intentando articular una frase en inglés sin conseguir pasar de un mísero hello. Para que tus hijos no te pasen la mano por la cara en esta materia, tendrás que ponerte las pilas este verano. Lo mejor de todo es que lo puedes hacer en familia. En esta localidad costera alicantina se puede. Se organizan cursos para adultos y niños a partir de cinco años en diferentes centros del pueblo. Las clases están diseñadas de modo que las entradas y las salidas se puedan hacer a la vez. Se combina el aprendizaje con actividades de ocio y culturales. Además, la playa siempre es una opción para asentar conocimientos…

denia

Islas Cíes, Galicia

Si quieres una escapada al Caribe pero se te va de presupuesto, las Islas Cíes son la perfecta opción para llevar a tu familia. Se trata de un parque nacional en la Costa Atlántica donde las playas son de arena blanca y las aguas muy tranquilas y cristalinas. El único alojamiento que hay es el camping Cíes y tiene una capacidad de 800 personas. Existen dos restaurantes y permiten una estancia máxima de 15 días. Es una manera perfecta para vivir y disfrutar de la naturaleza sin demasiadas interferencias de la vida moderna.

Islas Cíes, Galicia

Los Picos de Europa, Asturias

Este destino es la manera ideal de iniciar a tus peques en el mundo del senderismo. La ruta de Cares es casi toda llana y los más renacuajos podrán hacerla sin demasiada dificultad. Y cuando os canséis de andar, coger el funicular de Bulnes desde Poncebos hasta la remota aldea de Bulnes. Ya que estáis por la zona aprovechad para hacer un poco de visita cultural. No os perdáis ni la iglesia románica de Piasca en Liébana ni, por supuesto, el santuario de Covadonga.

Los Picos de Europa, Asturias

Pirineo Aragonés, Huesca, Aragón

Para los amantes de lo verde y el turismo rural esta provincia es un paraíso. Hay pueblos encantadores y con aires mediaevalescos que visitar como Aínsa, Torla o Boltaña. Para practicar senderismo hay muchas rutas que seguir con diferentes niveles de dificultad como las del valle de Añisclo, Valle de Pineta y el, clásico de los clásicos, las del Valle de Ordesa. Pero si aventura es lo que estabais buscando, dejaros caer por el ecoparque El Juncarral.Se encuentra en Villanúa y se trata de un parque de aventuras con 6 recorridos, 60 juegos y 15 impresionantes tirolinas. Una de ellas es la más larga de todo el Pirineo con 160 metros de cuerda. Las actividades son aptas para todos los públicos a partir de 6 años.

Pirineo Aragonés, Huesca, Aragón

Cuenca

Empezar vuestras vacaciones por la ciudad mágica de Cuenca siempre es una buena idea. Ofrece historia y una arquitectura peculiar con sus casas colgadas. Cuando tus niños se cansen de caminar por asfalto, llévatelos a la serranía de Cuenca. Hay infinidad de rutas, pozas naturales y pueblecitos tranquilos y encantadores que ver. El nacimiento del río Cuervo es una excursión muy recomendable para hacer con toda la familia. Una vez dejes el coche en el aparcamiento solo tendrás que recorrer un quilómetro y medio hasta llegar a un paraje muy especial. Si estas por la zona, no dejes de pasearte por la ciudad encantada. Su origen se remonta a hace 90 millones de años cuando la “ciudad” formaba parte del fondo del mar de Thetis. La acción del agua, el viento y el hielo ha dejado un impresionante fenómeno geológico genial para dejar volar la imaginación….

cuenca

Guipúzcoa, País Vasco

Tus niños ya son un poco mayores y quieres darles unas vacaciones que recuerden toda la vida. Es más, quieres crear un recuerdo inolvidable en su retina y fortalecer lazos familiares pero no sabes cómo. Aquí hay una opción muy válida. Se trata de unas vacaciones sobre dos ruedas. Aprovechando caminos olvidados y antiguas vías de tren, se han creado las rutas verdes por las que circular kilómetros y kilómetros sin encontrarte con un solo coche. Sólo la naturaleza y tu familia, claro. Una de los itinerarios más recomendables es el que te conduce de Zumárraga hasta Zumaia, en la provincia de Guipúzcoa. La del Urola, es una de vías verdes más completas y sugerentes, pues, este itinerario te acercará a lugares tan interesantes como el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia o el santuario de San Ignacio de Loyola. Tiene un recorrido de 20 kilómetros de largo.

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