Legoland, diversión en Dinamarca

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Atracciones en Legoland Billund

LEGOLAND en Dinamarca es un parque histórico que se creó en Billund en 1968. A pesar de que la idea inicial fuera la de crear un parque para niños, LEGOLAND ha ido rápidamente conquistando también a quienes dejaron de ser niños hace ya tiempo gracias a sus divertidas atracciones, como las reconstrucciones de su Miniland, una copia miniaturizada del mundo hecha con millones de ladrillitos LEGO. En LEGOLAND, los niños podrán sacar su primer carnet de conducir en la Toyota Traffic School o cocer pan con el Jefe Grandes Orejas en el Viejo Oeste. No pierdas la ocasión de subir a la montaña rusa del Castillo del Rey o de montarte en el submarino para una aventura entre los tiburones de Atlantis by SEA LIFE. ¿Y estás listo para la guerra de pistolas de agua en la Laguna de los Piratas? ¡No olvides ponerte un impermeable, pues la batalla no perdona a nadie! En total, hay más de 50 atracciones en el parque para que toda la familia pueda disfrutar.

Las últimas novedades

Por lo que concierne a las novedades, en 2014 ha abierto sus puertas la Casa Embrujada, una atracción de fantasmas, monstruos y vampiros para poner la piel de gallina. Sigue el éxito de Polar Land (2012), una expedición de exploradores al mundo polar con una montaña rusa atravesando un paisaje habitado por pingüinos verdaderos. En 2013 abrió LEGO LEGENDS OF CHIMA, un mundo de sensaciones en el área de Miniland, donde un túnel les brinda a los más curiosos la oportunidad de ver las construcciones de Miniland desde el interior, mientras el nuevo cine 4D invita a una experiencia divertida y emocionante.

Detalles curiosos

Para realizar el parque han sido necesarios 60 millones de ladrillitos que, puestos uno tras otro, serían suficientes a cubrir una distancia de 1500 km (¡la distancia que separa, por ejemplo, Barcelona de Ámsterdam!).
En el parque hay más de 200 casitas para paros carboneros y otros pájaros cantores: estas aves comen los insectos y permiten de esta manera una reducción drástica del uso de pesticidas para las plantas.
Cada otoño se plantan 80.000 bulbos.
El Castillo del Rey tienes una superficie de 2.500 m2: el equivalente de unos 20 chalets.

Alojamiento en Legoland

Si deseas pasar un fin de semana cerca del parque, puedes quedarte en el Hotel Legoland, un hotel de 4 estrellas con 199 habitaciones y con todo tipo de servicios. De estas 199 habitaciones, 36 son a tema (Aventura, Caballeros, Princesas, Piratas) para la ilusión de los niños. Como alternativa, puedes alquilar uno de los 4 tipos de casas de vacaciones del Lalandia Resort – el parque que se encuentra enfrente de Legoland y donde también encontrarás un parque acuático, restaurantes y juegos de interior.

Cómo llegar a Legoland Billund

Legoland se encuentra a un kilómetro del aeropuerto de Billund. Si llegas de Copenhague (a 260km), puedes elegir entre un breve vuelo nacional y coger un tren hasta Vejle, de donde salen buses que llevan directamente a Billund (encontrarás los horarios en rejseplanen.dk). Si viajas en coche, puedes mirar las indicaciones de ruta en página web de Legoland.

Precio de entradas

El precio de una entrada de un día para un adulto es DKK 296/ 39€ desde la página web (DKK 329/ 44€ en taquilla). Una entrada para niños entre 3 y 12 años cuesta DKK 269/36€ en la página web (DKK 299/40€ en taquilla). La entrada para niños entre 0 y 2 años es gratis.

Horarios de abertura del parque

La temporada de abertura de Legoland es de marzo a octubre (excepto dos semanas de cierre en septiembre). Durante la temporada baja los horarios de abertura son de 10 a 18, mientras que durante la temporada alta el parque abre de 10 a 20 (hasta las 21 en julio).

Nuevas formas de viajar ahorrando

viajar ahorrando

Elegir vuelos con escalas

Aunque sea mucho más cómodo viajar con vuelos directos de un punto a otro es sin duda más económico hacerlo de forma escalada. A la hora de elegir tus vuelos, tanto si lo haces en una agencia (pregunta al dependiente o dependienta), como si lo haces tú mismo/a mediante una web como MasCupon, fíjate bien en si hay el mismo destino desde nuestro aeropuerto elegido con escalas que salga más económico. Normalmente es así,… El problema de ahorrar de esta manera es que en muchas ocasiones, hacer escala, nos lleva algunas horas de espera en el aeropuerto o es en horas bastante intempestivas (madrugada o mañana bien temprano). Aún así, si no te importa esperar un tiempo y tampoco madrugar, esta es una de las formas de ahorro más elegidas por muchos viajeros.

Viajar en temporada baja

Seguro que todos lo sabéis a estas alturas, pero por si acaso: ¿Qué es temporada baja? Es aquel período anual en el que viajar a un destino en concreto nos sale mucho más económico que si lo hiciésemos en temporada media o temporada alta. Os ponemos un ejemplo:
Viajar a cualquier destino con playa será temporada baja si lo hacemos en otoño, invierno o primavera que si lo hacemos en pleno verano. Igualmente, viajar a un destino rural, del interior, será temporada baja si lo hacemos en verano o primavera que si lo hacemos en otoño y/o invierno, que se considera temporada alta.
Dicho y comprendido esto, puedes ahorrar bastante haciéndolo de este modo. Es cierto que no podemos bañarnos en la playa en pleno invierno como sí lo haríamos en verano, pero si os gusta el sitio de costa por muchas otras razones que no sea la playa, es mejor que lo hagáis en temporada baja porque el ahorro es bastante considerable, aunque recuerda siempre utilizar los cupones de descuento de MasCupon.

Objetivos del viaje

Priorizar y tener claro los objetivos por los que hacemos un viaje en concreto, nos facilita bastante la tarea no sólo de ahorro sino también de programación del viaje. Si hacemos un viaje a la sierra y lo que nos gusta es el senderismo, buscaremos rutas, por ejemplo, en los que no necesitemos guías… O también ahorraremos en ciertos bares y restaurantes más económicos que nos vayamos encontrando en el lugar de destino para emplear el dinero en aquellas cosas que hemos ido a visitar.
Apunta en un libreta el motivo o motivos por los que quieres realizar ese viaje y busca información en internet sobre los costes de cada visita que quieres realizar en el lugar elegido. Esto te ayudará a desechar las “menos importantes” y recaudar el dinero necesario y exacto para no malgastar en cosas o visitas innecesarias.

Habitación privada antes que apartamento, y apartamentos antes que hotel

Si quieres ahorrar una vez ya hayas pisado suelo elegido, la mejor forma de hacerlo es hospedándose en una habitación privada de las muchas que se ofertan en diferentes sitios de internet (Airbnb, Milanuncios, etc.). Las habitaciones privadas son cedidas por los dueños del hogar (que convivirán contigo en el momento de tu viaje) y su coste no suele ser elevado.
Si por el contrario, buscáis un poco más de intimidad, pero tampoco queréis gastaros tanto en un hotel, lo mejor es sin duda elegir un apartamento, casa, piso, que podéis encontrar en MasCupon. Pagaréis como en un hotel, por noche de estancia, pero con la comodidad añadida de que será toda una casa para vosotros (con sus distintas habitaciones) y una cocina para poder hacer de comer nosotros mismos (con esto también ahorraríamos por no comer fuera).

Visitas gratuitas en el lugar de destino

Una vez esteis en el lugar elegido, una manera acertada de ahorrar dinero es realizar las visitas a museos, casas culturales y otras visitas los días donde dicho servicio es gratuito y en caso de los lugares donde hay que pagar, puedes adquirir tus entradas en MasCupon. Para ello, lo mejor es informarse previamente llamando a los números de teléfono de dichos lugares o visitando sus webs en caso de tenerlas.
Esperamos haberos sido de gran ayuda y ¡suerte con el ahorro! Por cierto, nada mejor como ir ahorrando a primeros de año para esos viajes que queremos realizar.

Las playas ideales para ir con niños

Playa Poo, Llanes (Asturias)

Un mar sin olas. Es lo que los caprichos de la naturaleza consiguen en este rincón asturiano donde un entrante de mar avanza tierra adentro entre las rocas formando el arroyo Vallina, en la desembocadura del cual encontramos una playa de unos 150 metros de largo. La arena bajo nuestros pies, el agua salada, pero ni rastro de olas, ideal para la seguridad de los más pequeños. Cuando baja la marea, además, se crean pequeños charcos ideales para construir castillos de arena con foso incluido. La playa cuenta con todo tipo de servicios: aparcamiento, vigilancia, puesto de atención sanitaria y duchas. Por si necesitáramos alguna compra de última hora, Llanes está a solo 2 kilómetros de distancia.

Playa Poo, Llanes. / Cedida por: Turismo de Llanes.

Playa del Prat de Llobregat, Barcelona

No hay paseo marítimo, ni edificios cercanos, ni apenas chiringuitos, a cambio, podemos ver tortugas marinas en recuperación, barcos de vela y aviones llegados de todas partes del mundo. Precisamente la cercanía del aeropuerto ha sido el motivo por el que en El Prat, a diferencia del resto de playas barcelonesas, no se ha permitido la urbanización de la zona. Además de un agua cálida, recuperada gracias a una depuradora, aquí encontramos el Centro de Recuperación de Animales Marinos (CRAM) un equipamiento pionero en Europa que puede visitarse los fines de semana; un Centro Municipal de Vela para practicar todo tipo de deportes acuáticos: y, en la carretera que lleva a la costa, dos miradores para ver impresionantes aterrizajes donde los aviones nos sobrevuelan a escasos metros de altura. Imposible escuchar el típico ‘me aburro’ de los niños. La playa, además, cuenta con todos los servicios básicos.

Playa del Prat. / Cedida por: Ayuntamiento de El Prat de Llobregat.

Playa Trengandín, Noja (Cantabria)

Como en todas las playas cántabras, el entorno natural aquí es espectacular. En este lugar en concreto, además, se da la particularidad de que, con la bajada de la marea, se crean pequeñas pozas donde los niños lo pasan en grande jugando con agua de mar pero sin peligro a las olas ni a la profundidad. La playa está unida a la de Helgueras y juntas suman casi 6 kilómetros de costa, ambas están salpicadas de grandes rocas que, no solo le dan un aspecto de paisaje lunar sino que, con la marea baja, dejan al descubierto toda una colección de moluscos que despiertan la curiosidad de los niños, que ejercen aquí de pequeños marisqueros. Trengandín, además, cuenta con servicio de Biblioplaya, de forma que se puede aprovechar la jornada para inculcar el hábito de lectura en los niños. ¿Qué más se puede pedir?

Playa Trengandín. / Cedida por: Turismo de Noja.

Playa de La Concha, Oropesa del Mar (Castellón)

Es uno de los clásicos veraniegos y no es de extrañar porque en esta playa está todo pensado para las familias. Se trata de una playa urbana, con forma de bahía,  donde podemos darnos un baño en aguas con escaso oleaje, poca profundidad y temperatura cálida, ideal para los niños. La playa cuenta zonas para el ocio infantil, con toboganes y columpios, así como espacios para la práctica de deportes como fútbol o vóley-playa. Para los que prefieren el agua a la arena, también hay posibilidad de alquilar patines. Al estar en pleno centro urbano de Oropesa, cuenta con paseo marítimo con una gran oferta de bares y restaurantes así como tiendas, por lo que no debemos preocuparnos tanto por qué meter en la bolsa de playa. Aunque está muy concurrida en verano, merece la pena para quienes busquen vacaciones familiares con gran oferta de ocio.

Playa de La Concha. / Cedida por: Turismo de Oropesa del Mar.

Playa Norte, Peñíscola (Castellón)

Es uno de los imprescindibles para los aficionados al Levante. La playa renueva cada año su bandera azul, lo que demuestra que dispone de calidad en sus aguas y servicios en la arena donde, entre otras cosas, podemos alquilar hamacas y sombrillas, algo que nos permite viajar más ligeros de equipaje. Es el lugar perfecto para quienes disfrutan con el bullicio veraniego y su paseo marítimo, repleto de palmeras, es perfecto para dar paseos al atardecer o bien recorrerlo en bicicleta (no hace falta viajar con ella, ya que hay empresas de alquiler en la zona, algunas incluso te llevan la bici al hotel). Una de las ventajas de esta playa son las vistas, porque desde aquí se contempla el impresionante castillo del Papa Luna, una excursión perfecta para hacer con los niños después de la jornada de baño, ya que está abierto hasta las 21’30h.

Playa Norte. / Cedida por: Turismo de Peñíscola.

Playa El Sardinero, Santander (Cantabria)

Bañarse en el mar es solo una de las muchas actividades que pueden hacer los niños en la playa del Sardinero de Santander, también conocida como la playa Primera (o la Segunda, según la zona en la que estemos, ya que son contiguas aunque separadas por un promontorio de Piquío). La zona cuenta con varios parques infantiles en los que el ayuntamiento organiza un completo programa de actividades: deporte, sesiones de dibujo y pintura, cuenta cuentos, servicio de biblioteca, talleres de educación ambiental, juegos tradicionales… y así hasta 60 actividades diferentes para todo el verano. La jornada se puede completar con una visita al Parque de la Magdalena, un auténtico parque de atracciones para niños donde pueden desde ver un pequeño zoo con pingüinos y leones marinos hasta la reproducción de cuatro impresionantes carabelas.

Playa El Sardinero, Santander.

Playa de la Misericordia (Málaga)

La calidad de las playas malagueñas es tal que resulta muy difícil elegir solo un lugar donde disfrutar de las cálidas aguas del Mediterráneo. Entre la gran oferta costera de la provincia, la playa de la Misericordia, sin duda, es una de las más idóneas para ir en familia. Se trata de una de las playas urbanas de Málaga ciudad, de modo que el acceso es fácil tanto a pie como en autobús o en coche, ya que dispone de zonas de aparcamiento gratuito. La zona está equipada con varios parques infantiles y el mar está siempre en calma, excepto a última hora de la tarde, cuando pasa el Melillero, el buque que hace la ruta Málaga-Melilla, que provoca a su paso un pequeño tsunami que pasa empapa las toallas de los despistados y sirve de atracción acuática para los niños. Esta playa, además, es uno de los lugares elegidos por el ayuntamiento para proyectar el cine de verano al aire libre con una programación de películas dedicadas especialmente al público joven.

Playa Misericordia, Málaga. / Cedida por: © Área de Turismo Ayuntamiento de Málaga.

Playa del Castellar, Mazarrón (Murcia)

El conjunto de la bahía de Mazarrón es un destino idílico para los amantes de la playa, ya que cuenta con tramos urbanos y repletos de servicios así como calas en estado casi salvaje y alejadas del bullicio veraniego.  Si vamos con niños, una buena opción es la playa del Castellar, en el municipio Puerto de Mazarrón -que pertenece a Mazarrón-. Además de una arena fina y limpia, una vez nos adentramos en el mar, debemos avanzar bastantes metros hasta que empieza a cubrir, algo ideal para los más pequeños. De lunes a jueves y en horario de mañana, además, el ayuntamiento organiza aquí actividades gratuitas para los niños, como talleres de manualidades o deporte. La playa cuenta con paseo marítimo con una gran oferta de tiendas y restauración y por la noche es espacio habitual de actividades lúdicas como conciertos o el famoso Carnaval de Verano, que se celebra en agosto. Y si los niños se cansan de tanta playa, podemos hacer desde aquí varias excursiones interesantes, como enrolarnos en un barco para avistar cetáceos, que parten desde el Puerto de Mazarrón, o visitar la Batería de Castillitos de Cartagena una fortificación que fue candidata a convertirse en El Mejor Rincón 2013.

Playa del Castellar, Puerto de Mazarrón. / © Turismo Bahía de Mazarrón.

Playa La Barrosa, Chiclana (Cádiz)

Hay muchas cosas de las que Cádiz puede presumir, pero sobre todo de playas. Una de las más recomendables es La Barrosa, en Chiclana, no solo para familias sino para cualquier viajero que disfrute con el mar. Aquí nos esperan 6 kilómetros de arena fina dorada galardonados con los distintivos de bandera azul y Q de calidad turística, una playa que en realidad son muchas ya que hay espacio para todo. La zona inicial (cercana a la playa de Sancti Pedri) está plagada de rocas donde los niños lo pasan en grande buscando pequeños moluscos o cangrejos de mar. En la zona central, la más urbanizada con paseo marítimo incluido, encontramos con todo tipo de servicios, como duchas, aseos, aparcamiento público, parque infantil y oferta de restauración. Mientras, si nos alejamos del paseo para acercamos más hacia la zona de Torre del Puerco, la playa se vuelve más salvaje y solitaria, con dunas que le dan un aspecto de naturaleza virgen. Si los pequeños aguantan, nada como ver atardecer en La Barrosa, con el castillo de Sancti Petri como testigo que nos observa desde el mar, sobre un islote al que solo se puede acceder en barco.

Playa La Barrosa, Chiclana. / Cedida por: Turismo de Chiclana.

Cala Galdana, Menorca (Islas Baleares)

Menorca se ha ganado a pulso el distintivo de destino familiar por excelencia y por eso sus playas se llenan cada verano de niños. El agua casi transparente que baña su costa es ideal para que los pequeños puedan calzarse unas gafas de buceo y unas aletas y aventurarse a observar el fondo marino en busca de peces. Uno de los encantos de la isla es encontrar calas pequeñas y poco masificadas en las que pasar el día como la Macarella o Trebaluger, pero es algo recomendable para quienes tienen hijos de más de 10 años, ya que hay que caminar bastante y es difícil encontrar servicios cercanos. Para las familias con niños más pequeños, una buena opción es Cala Galdana, con agua paradisíaca pero también chiringuitos, alquiler de tumbonas y sombrillas. El acceso desde los apartamentos y hoteles de la zona es muy fácil y en el agua hay que adentrarse muchos metros para que llegue a cubrir. Cuenta con una zona de pinares ideales para poder comer a la sombra o simplemente descansar un poco del sol. Podemos ver excelentes paisajes de la zona desde los cercanos miradores des Riu y de sa Punta.

Consejos para ir de camping con los niños

Consejos para ir de camping con los niños

Ir de camping con los niños puede ser una excelente aventura pero es importante que se tenga una buena planificación. Para los niños el camping es sinónimo de aventura y la posibilidad de divertirse y disfrutar al aire libre. Eso sí, para que la excursión sea un éxito, es preciso planificarla de forma metódica en función de la edad de los niños.
Además de ser una opción sana  de vacaciones, por lo general el camping también es  económico. Estas unos días en contacto directo con la naturaleza  y te permite alejarse de la rutina y el ritmo de la ciudad, es una excelente manera de estrechar los lazos entre la familia mientras los pequeños de la casa lo disfrutan en gran medida.
Sin embargo, para algunos llevar a bebés o niños pequeños de camping puede resultar algo engorroso. Por ello, prefieren esperar a que crezcan y tengan una edad en la que sean más independientes y responsables. Sin embargo, como apuntan los especialistas en realidad son más las trabas personales que las limitaciones reales para realizar esta actividad con niños de corta edad.
Para que la salida sea un éxito la clave es la planificación. Es necesario organizar la salida en función de la edad y las características de los miembros de la familia que van a participar, prever todas las necesidades que se deben cubrir y anticiparse a los problemas o dificultades que puedan surgir. Estos son algunos de los puntos principales que según  los expertos aconsejan tener en cuenta para planificar una salida de camping con los niños:
Para padres con bebés menores de dos años, es quizá más aconsejable organizar un camping donde, además de disfrutar de la naturaleza con sus hijos, pueden encontrar instalaciones y servicios esenciales para el cuidado adecuado de un bebé. Una excelente opción para que los niños se habitúen a dormir en el exterior y superen los posibles miedos a la oscuridad u otros elementos nocturnos es hacer una prueba, como por ejemplo hacer primero un camping  casero. Esto es:  por una noche ir de camping en el  jardín de la propia casa o de algún familiar o amigo. Además de pasarlo muy bien, servirá a los padres para comprobar si sus hijos están preparados para el evento.
Otra cosa que ayudará es  visitar antes el lugar donde se irá de camping para comprobar que es una zona segura y autorizada. Es preciso verificar la ausencia de animales peligrosos cerca, cerciorarse de que las salidas y entradas al lugar son transitables (para poder atender de forma rápida y eficaz cualquier posible urgencia) y comprobar que hay cobertura para comunicarse con el móvil.
Debes considerar que las familias que no estén habituadas a ir de camping con los niños deben pedir consejo a quienes sí las realizan con frecuencia. En estos casos es fundamental consultar sobre el tipo de equipamiento (tiendas, sacos, comidas, hornillo, entre otros) que deben llevar para que su estancia sea satisfactoria. También se debe preguntar por referencias sobre los posibles imprevistos que pueden surgir.
Una de los factores que hay que considerar son las condiciones meteorológicas adversas ya que malas condiciones pueden arruinarte la estadía. Es preciso, por una parte, comprobar que los días previos a la salida no hayan sido muy desfavorables para que el entorno donde se acampará no esté afectado por agua o barro. Por otra parte, es necesario verificar el día anterior a la partida la previsión de precipitaciones, temperatura y viento, para evitar que los niños se expongan a situaciones adversas.
Una vez te hayas decidido y hayas llegado al campamento, los padres o adultos que acompañen a los niños deben tomar ciertas precauciones para impedir cualquier accidente. Lo principal es no perderles de vista y mantenerles en estrecha vigilancia, pero además, los expertos en camping sugieren lo siguiente:
Cuando llegues al terreno del camping se debe dar a los niños orientaciones sobre dónde se encuentran para que, en el caso de que se extravíen, puedan localizar sin dificultad el campamento. Se pueden utilizar como referencia árboles muy altos o rocas, por ejemplo..
Si es preciso, se pueden establecer límites de paso en el perímetro del campamento e indicarles a los pequeños la prohibición de cruzarlos por los peligros que puede implicar.
Siempre lleva ropa de abrigo ya que en las zonas naturales, las temperaturas diurnas pueden descender bastante durante la noche y es mejor ser precavido para evitar que los niños pasen frío y se enfermen.
Por la noche conviene proporcionar a cada niño una pequeña linterna con suficiente carga. Además de hacerle sentir más seguro, puede ser de inestimable ayuda en caso de extravío, pero para los niños una linterna en la noche es diversión asegurada.
Para quienes viajan con los más pequeños, es recomendable llevar un intercomunicador. De esta manera es posible continuar la jornada fuera de la tienda con tranquilidad, mientras el bebé duerme en su interior.
Si solicitas ayuda de quienes tienen más experiencia en referencia a ir de camping con los niños y tomas en cuenta las sugerencias que te hemos aquí brindado, estamos seguros que disfrutarás muchísimo de ir de camping con los niños.