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Consejos para volar con niños sin problemas

Juega a los pilotos

Deja que tu hijo sea un piloto o una azafata y juega con normalidad atendiendo a todo lo que suele ocurrir a bordo. De esta manera, podrás controlar el pánico antes y durante el vuelo.

Toma medidas para el mareo

Coge bolsas para vomitar por si acaso. No pongas toda su ropa en la maleta por la misma razón, así si vomita y se mancha podrás cambiarle para evitar el mal olor. Asegúrate de llevar la tarjeta sanitaria europea.

Sencillos juegos

Cada padre y madre tiene un juego infalible para entretener a sus hijos. Juegos sencillos como el VeoVeo son los mejores para cualquier tipo de viaje. En caso de ir en coche, el juego de las matrículas también es muy recurrente, consiste en crear una frase con las tres letras que aparecen en la misma.

 No olvides lo más esencial

Coge muchos juguetes pero asegúrate de coger su preferido. Siempre hay riesgo de que se pierda algún juguete y se desate el drama. Al llevar muchos, si se pierde uno puedes darle otro.

Bebé elevado

La posición idónea para calmar a un bebé, es levantándolo por encima de la cabeza. Así que si se pone un poco nervioso, haz eso.

Sé esclavo del ritmo circadiano

Siempre que sea posible, vuela en horarios que los niños suelan quedarse dormidos, de esta manera puedes evitar cualquier tipo de percance durante el vuelo.

Servicio antes de embarcar

Antes de embarcar procura llevarles al servicio aunque digan que no tienen ganas, ya sabes que en ocasiones sí las tienen pero no quieren ir.

Comodidad

Asegúrate de que la ropa sea cómoda y coge una capa extra por si en algún momento el niño tiene frío. Ya sabes que en ocasiones en los aviones el aire está demasiado alto para los pasajeros.

viajar con un bebé

Destinos dónde viajar con un bebé

Islas Canarias

Con la llegada del bebé, muchos padres tienen miedo de salir del país por si pasa algo con el pequeño. Joanna Saldón, de Mamás viajeras apuesta por quedarse en España y nos propone ir a las islas Canarias:  “Yo siempre recomiendo para ir con bebés es Canarias. De hecho, cuando nació mi segundo hijo fueron mis dos primeros viajes con él, uno a Fuerteventura y otro a Tenerife. Las islas son sitios accesibles y cómodos para ir a la playa, visitar cosas, comer bien y sobre todo tener buen tiempo asegurado. Además ahora existe el sello Familly Welcome que dice que todos los establecimientos adheridos a él están preparados para las familias. Canarias cuida mucho el turismo familiar y eso se nota”.

El Algarve (Portugal)

Si lo que queremos es cruzar la frontera, pero no ir demasiado lejos, Antonio Ruíz, de Naturaleza y Viajes apunta como destino ideal para ir con bebés el Algarve: “Un país para hacer un gran viaje con bebés y niños es Portugal, en el que adoran a los niños y está muy bien adaptado para viajar con ellos. A nosotros nos encanta viajar por el Algarve con nuestros hijos y es por tanto nuestro lugar favorito para pequeñas escapadas”.

Los Pirineos

También un destino cercano es el que nos propone Suzanne Geudeke de Menudos Viajeros y no es otro que ir a Los Pirineos: “A nosotros nos encantan los Pirineos para una escapada con los peques. Hemos descubierto la Garrotxa y es perfecto para toda la familia. Hay campings con encanto, puedes hacer senderismo, subirte a un tren y descubrir los volcanes, alquiler una bici y recorrer la vía verde, ver animales en el Molló Parc… Mil cosas para pasarlo superbien en familia”.

Noruega / Islandia / Dinamarca / Suecia

Los países del Norte de Europa son una de las mejores alternativas para viajar con bebés, como así aseguran tanto Antonio de Naturaleza y Viajes, como Pau García del blog El Pachinko.

Pau nos explica sus razones: “Siempre que me preguntan por destinos para ir con bebés en verano recomiendo los países del norte de Europa. A nosotros nos gustaron especialmente Islandia y Noruega, que aunque son muy distintos, tienen en común sus temperaturas agradables en verano, su tranquilidad y una naturaleza que impresiona. Además, están muy preparados para ir con bebés porque en cualquier establecimiento encuentras cambiadores, microondas para calentar la comida o sillitas en taxis y transportes públicos. Son países donde apuestan firmemente por la conciliación laboral y familiar y eso también lo notan las personas que viajan con bebés y niños pequeños”.

Antonio Ruíz también lo tiene muy claro: “Hemos de tener muy en cuenta que los destinos y el número de días de duración de nuestro viaje va a depender mucho del carácter de los diminutos (no es lo mismo viajar con mi torbellino de un añito que con mi audaz pero generoso guerrero de tres) . Yo personalmente prefiero ir a un destino no demasiado exótico con un bebé, del tipo Ásia (salvo países como Japón por ejemplo) o África por motivos muy diversos, especialmente por salud, en el sentido de que el sistema sanitario en este tipo de países no son los más adecuados y en ocasiones podríamos vernos en un aprieto (he visitado zonas recónditas del África negra en el que nunca llevaría a mi bebé y me lo pensaría con mi hijo de tres años). Sin embargo, si que me gustan destinos especialmente adaptados a viajar con bebes o niños, como es el caso de la inmensa mayoría de los países europeos. De entre todos ellos me quedo con Suecia (especialmente Estocolmo, con un sinfín de posibilidades para los niños) y Dinamarca (ciudades como Copenhaguen encierran lugares extraordinarios para los niños que les harán disfrutar al máximo), son lugares excepcionales para viajar con bebés y niños”.

Selva Negra (Alemania)

Un poco más cerca que los países nórdicos, pero también allende nuestras fronteras es ir a Alemania como propone Fran Soler de Myguiadeviajes:  “Yo me quedo con la Selva Negra. Es un destino cercano a España, muy preparado para ir con bebés, combina pueblos medievales con verdes campos, se respira aire puro y lo puedes recorrer a tu aire con coche de alquiler”.

Grecia

Si cuando llegó la criatura a este mundo pensabas que ya no habría opciones para viajes culturales, Octavio Avalos y Montse Balagueró de Un Mundo para tres nos muestran todo lo contrario y aconsejan ir a Grecia como hicieron ellos: “Nuestro primer destino fuera de España con Álvaro fue Grecia. Allí cumplío su primer añito de vida. Es un destino en el que podemos encontrar de todo y hacer de todo, tendremos muchas comodidades como en España y encontraremos los mismos productos que encontramos aquí para nuestros bebés. Es un país fácil de viajar si vas por libre, tienes hermosas islas como Santorini, Ios, Mikonos, Paxos, etc.. fáciles de llegar, y muy hermosas de visitar, tanto en verano donde nos asaremos algo más o en invierno que aunque haga más fresquito podemos disfrutar de unos días de auténtica tranquilidad. En el interior de Grecia podemos llegar hasta Metora y recorrer los monasterios, posiblemente un de los paisajes más hermosos de Europa, o acercarnos a la península de Pilio junto al Mar Egeo y recorrerla, con sus pueblos de montañas sus estación se esquí y sus playas de mármol, un lugar fantástico. País pequeño y fácil de recorrer”.

Islas del Mediterráneo: Cerdeña y Chipre

En el mar Mediterráneo nos encontramos con varias islas que pueden ser una muy buena opción para ir con bebés. Algunas de estas islas son bastantes desconocidas por lo general. Cerdeña es uno de los destinos aconsejados por Sandra de My Family Passport: “Yo siempre recomiendo Cerdeña porque es una isla muy completa donde descansar en playas perfectas para niños combinado con paisajes espectaculares, ciudades con mucho encanto y un gran legado histórico“.

Croacia

Lola apunta también otro país como buena opción para viajar con bebé: Croacia. “Es un país con un buen nivel de desarrollo, hay buenas comunicaciones y las distancias más largas se pueden hacer por tramos cortos (ideal para los bebés), ya que siempre existe algo de gran interés para visitar cerca. Tiene buen clima y con posibilidad de compaginar la costa y los parques naturales con el turismo cultural. Aunque las tronas en los restaurantes y las cunas en los hoteles no se conocen, se puede cambiar al bebe en cualquier sitio ya que todo está muy limpio, las calles están impolutas (por si el bebé se tira al suelo). En los alojamientos las camas son muy anchas (para dormir con el bebé) o en muchas ocasiones dejan habitaciones triples por el precio de una doble. Desde mi punto de vista es un destino ideal!”.

Un crucero por Oriente Medio

Otra buena opción para viajar con un bebés es la que nos propone Verónica Corrales de Los Viajes de Vero, Paco y Helia que nos recomienda hacer un crucero por Oriente Medio: “Creemos que casi todos los países del mundo son aptos para viajar con niños siempre cuando se tomen unas medidas lógicas antes y durante el viaje. Recientemente probamos una nueva forma de viajar con Helia: mediante un crucero por Oriente Medio y fue una experiencia que disfrutamos mucho tanto la peque como nosotros. Viajar en un crucero con un bebé, despreocuparse de buscar sitios para comer y sobre todo, la posibilidad de disfrutar del variado entretenimiento a bordo que hará las delicias de todos. A nosotros esta forma de conocer Omán y Emiratos Árabes nos gusto mucho y esperamos pronto volver a embarcar rumbo a la aventura”.

Nueva York

Pero si queremos salir de Europa, y somos urbanitas, nuestra recomendación, sin duda, es Nueva York y la Costa Este de Estados Unidos. Como ya os hemos ido contando, fue nuestro primer viaje transoceánico con nuestra hija que tenía 8 meses. Fue nuestra elección porque a pesar de la distancia, es un destino al que se puede viajar con mucha facilidad con un bebé porque entre otras cosas, podrás encontrar los mismos productos para el pequeño que aquí, la gente es muy amable y siempre encontramos palabras de cariño hacia nuestra peque y resulta una ciudad que se puede recorrer con facilidad con una sillita de bebé. Además, en muchos restaurantes hay tronas e incluso cambiadores. Y luego no hay problemas para poder acceder a los sitios turísticos.

Recomendación de última hora: Japón

Después de haber viajado a Japón en el segundo año de vida de Iris, tenemos que recomendarlo encarecidamente. Es el destino ideal para viajar con un bebé si deseas salir de Europa. Es un destino muy preparado para viajar con niños. Todo está limpísimo, los japoneses son muy agradables, los peques occidentales son tratados como si fueran estrellas de cine, hay cambiadores en todas las estaciones de tren e incluso en muchas de metro. Además, en los restaurantes nada más sentarte, te ponen un pequeño platito y cubiertos de bebé. Es un destino donde también podrás encontrar todos los productos que puedas necesitar para el bebé.

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Las playas ideales para ir con niños

1. Playa Poo, Llanes (Asturias)

Un mar sin olas. Es lo que los caprichos de la naturaleza consiguen en este rincón asturiano donde un entrante de mar avanza tierra adentro entre las rocas formando el arroyo Vallina, en la desembocadura del cual encontramos una playa de unos 150 metros de largo. La arena bajo nuestros pies, el agua salada, pero ni rastro de olas, ideal para la seguridad de los más pequeños. Cuando baja la marea, además, se crean pequeños charcos ideales para construir castillos de arena con foso incluido. La playa cuenta con todo tipo de servicios: aparcamiento, vigilancia, puesto de atención sanitaria y duchas. Por si necesitáramos alguna compra de última hora, Llanes está a solo 2 kilómetros de distancia.

Playa Poo, Llanes. / Cedida por: Turismo de Llanes.

2. Playa del Prat de Llobregat, Barcelona

No hay paseo marítimo, ni edificios cercanos, ni apenas chiringuitos, a cambio, podemos ver tortugas marinas en recuperación, barcos de vela y aviones llegados de todas partes del mundo. Precisamente la cercanía del aeropuerto ha sido el motivo por el que en El Prat, a diferencia del resto de playas barcelonesas, no se ha permitido la urbanización de la zona. Además de un agua cálida, recuperada gracias a una depuradora, aquí encontramos el Centro de Recuperación de Animales Marinos (CRAM) un equipamiento pionero en Europa que puede visitarse los fines de semana; un Centro Municipal de Vela para practicar todo tipo de deportes acuáticos: y, en la carretera que lleva a la costa, dos miradores para ver impresionantes aterrizajes donde los aviones nos sobrevuelan a escasos metros de altura. Imposible escuchar el típico ‘me aburro’ de los niños. La playa, además, cuenta con todos los servicios básicos.

Playa del Prat. / Cedida por: Ayuntamiento de El Prat de Llobregat.

3. Playa Trengandín, Noja (Cantabria)

Como en todas las playas cántabras, el entorno natural aquí es espectacular. En este lugar en concreto, además, se da la particularidad de que, con la bajada de la marea, se crean pequeñas pozas donde los niños lo pasan en grande jugando con agua de mar pero sin peligro a las olas ni a la profundidad. La playa está unida a la de Helgueras y juntas suman casi 6 kilómetros de costa, ambas están salpicadas de grandes rocas que, no solo le dan un aspecto de paisaje lunar sino que, con la marea baja, dejan al descubierto toda una colección de moluscos que despiertan la curiosidad de los niños, que ejercen aquí de pequeños marisqueros. Trengandín, además, cuenta con servicio de Biblioplaya, de forma que se puede aprovechar la jornada para inculcar el hábito de lectura en los niños. ¿Qué más se puede pedir?

Playa Trengandín. / Cedida por: Turismo de Noja.

4. Playa de La Concha, Oropesa del Mar (Castellón)

Es uno de los clásicos veraniegos y no es de extrañar porque en esta playa está todo pensado para las familias. Se trata de una playa urbana, con forma de bahía,  donde podemos darnos un baño en aguas con escaso oleaje, poca profundidad y temperatura cálida, ideal para los niños. La playa cuenta zonas para el ocio infantil, con toboganes y columpios, así como espacios para la práctica de deportes como fútbol o vóley-playa. Para los que prefieren el agua a la arena, también hay posibilidad de alquilar patines. Al estar en pleno centro urbano de Oropesa, cuenta con paseo marítimo con una gran oferta de bares y restaurantes así como tiendas, por lo que no debemos preocuparnos tanto por qué meter en la bolsa de playa. Aunque está muy concurrida en verano, merece la pena para quienes busquen vacaciones familiares con gran oferta de ocio.

Playa de La Concha. / Cedida por: Turismo de Oropesa del Mar.

5. Playa Norte, Peñíscola (Castellón)

Es uno de los imprescindibles para los aficionados al Levante. La playa renueva cada año su bandera azul, lo que demuestra que dispone de calidad en sus aguas y servicios en la arena donde, entre otras cosas, podemos alquilar hamacas y sombrillas, algo que nos permite viajar más ligeros de equipaje. Es el lugar perfecto para quienes disfrutan con el bullicio veraniego y su paseo marítimo, repleto de palmeras, es perfecto para dar paseos al atardecer o bien recorrerlo en bicicleta (no hace falta viajar con ella, ya que hay empresas de alquiler en la zona, algunas incluso te llevan la bici al hotel). Una de las ventajas de esta playa son las vistas, porque desde aquí se contempla el impresionante castillo del Papa Luna, una excursión perfecta para hacer con los niños después de la jornada de baño, ya que está abierto hasta las 21’30h.

Playa Norte. / Cedida por: Turismo de Peñíscola.

6. Playa El Sardinero, Santander (Cantabria)

Bañarse en el mar es solo una de las muchas actividades que pueden hacer los niños en la playa del Sardinero de Santander, también conocida como la playa Primera (o la Segunda, según la zona en la que estemos, ya que son contiguas aunque separadas por un promontorio de Piquío). La zona cuenta con varios parques infantiles en los que el ayuntamiento organiza un completo programa de actividades: deporte, sesiones de dibujo y pintura, cuenta cuentos, servicio de biblioteca, talleres de educación ambiental, juegos tradicionales… y así hasta 60 actividades diferentes para todo el verano. La jornada se puede completar con una visita al Parque de la Magdalena, un auténtico parque de atracciones para niños donde pueden desde ver un pequeño zoo con pingüinos y leones marinos hasta la reproducción de cuatro impresionantes carabelas.

Playa El Sardinero, Santander.

7. Playa de la Misericordia (Málaga)

La calidad de las playas malagueñas es tal que resulta muy difícil elegir solo un lugar donde disfrutar de las cálidas aguas del Mediterráneo. Entre la gran oferta costera de la provincia, la playa de la Misericordia, sin duda, es una de las más idóneas para ir en familia. Se trata de una de las playas urbanas de Málaga ciudad, de modo que el acceso es fácil tanto a pie como en autobús o en coche, ya que dispone de zonas de aparcamiento gratuito. La zona está equipada con varios parques infantiles y el mar está siempre en calma, excepto a última hora de la tarde, cuando pasa el Melillero, el buque que hace la ruta Málaga-Melilla, que provoca a su paso un pequeño tsunami que pasa empapa las toallas de los despistados y sirve de atracción acuática para los niños. Esta playa, además, es uno de los lugares elegidos por el ayuntamiento para proyectar el cine de verano al aire libre con una programación de películas dedicadas especialmente al público joven.

Playa Misericordia, Málaga. / Cedida por: © Área de Turismo Ayuntamiento de Málaga.

8. Playa del Castellar, Mazarrón (Murcia)

El conjunto de la bahía de Mazarrón es un destino idílico para los amantes de la playa, ya que cuenta con tramos urbanos y repletos de servicios así como calas en estado casi salvaje y alejadas del bullicio veraniego.  Si vamos con niños, una buena opción es la playa del Castellar, en el municipio Puerto de Mazarrón -que pertenece a Mazarrón-. Además de una arena fina y limpia, una vez nos adentramos en el mar, debemos avanzar bastantes metros hasta que empieza a cubrir, algo ideal para los más pequeños. De lunes a jueves y en horario de mañana, además, el ayuntamiento organiza aquí actividades gratuitas para los niños, como talleres de manualidades o deporte. La playa cuenta con paseo marítimo con una gran oferta de tiendas y restauración y por la noche es espacio habitual de actividades lúdicas como conciertos o el famoso Carnaval de Verano, que se celebra en agosto. Y si los niños se cansan de tanta playa, podemos hacer desde aquí varias excursiones interesantes, como enrolarnos en un barco para avistar cetáceos, que parten desde el Puerto de Mazarrón, o visitar la Batería de Castillitos de Cartagena una fortificación que fue candidata a convertirse en El Mejor Rincón 2013.

Playa del Castellar, Puerto de Mazarrón. / © Turismo Bahía de Mazarrón.

9. Playa La Barrosa, Chiclana (Cádiz)

Hay muchas cosas de las que Cádiz puede presumir, pero sobre todo de playas. Una de las más recomendables es La Barrosa, en Chiclana, no solo para familias sino para cualquier viajero que disfrute con el mar. Aquí nos esperan 6 kilómetros de arena fina dorada galardonados con los distintivos de bandera azul y Q de calidad turística, una playa que en realidad son muchas ya que hay espacio para todo. La zona inicial (cercana a la playa de Sancti Pedri) está plagada de rocas donde los niños lo pasan en grande buscando pequeños moluscos o cangrejos de mar. En la zona central, la más urbanizada con paseo marítimo incluido, encontramos con todo tipo de servicios, como duchas, aseos, aparcamiento público, parque infantil y oferta de restauración. Mientras, si nos alejamos del paseo para acercamos más hacia la zona de Torre del Puerco, la playa se vuelve más salvaje y solitaria, con dunas que le dan un aspecto de naturaleza virgen. Si los pequeños aguantan, nada como ver atardecer en La Barrosa, con el castillo de Sancti Petri como testigo que nos observa desde el mar, sobre un islote al que solo se puede acceder en barco.

Playa La Barrosa, Chiclana. / Cedida por: Turismo de Chiclana.

10. Cala Galdana, Menorca (Islas Baleares)

Menorca se ha ganado a pulso el distintivo de destino familiar por excelencia y por eso sus playas se llenan cada verano de niños. El agua casi transparente que baña su costa es ideal para que los pequeños puedan calzarse unas gafas de buceo y unas aletas y aventurarse a observar el fondo marino en busca de peces. Uno de los encantos de la isla es encontrar calas pequeñas y poco masificadas en las que pasar el día como la Macarella o Trebaluger, pero es algo recomendable para quienes tienen hijos de más de 10 años, ya que hay que caminar bastante y es difícil encontrar servicios cercanos. Para las familias con niños más pequeños, una buena opción es Cala Galdana, con agua paradisíaca pero también chiringuitos, alquiler de tumbonas y sombrillas. El acceso desde los apartamentos y hoteles de la zona es muy fácil y en el agua hay que adentrarse muchos metros para que llegue a cubrir. Cuenta con una zona de pinares ideales para poder comer a la sombra o simplemente descansar un poco del sol. Podemos ver excelentes paisajes de la zona desde los cercanos miradores des Riu y de sa Punta.

Consejos para ir de camping con los niños

Consejos para ir de camping con los niños

 

Ir de camping con los niños puede ser una excelente aventura pero es importante que se tenga una buena planificación. Para los niños el camping es sinónimo de aventura y la posibilidad de divertirse y disfrutar al aire libre. Eso sí, para que la excursión sea un éxito, es preciso planificarla de forma metódica en función de la edad de los niños.

Además de ser una opción sana  de vacaciones, por lo general el camping también es  económico. Estas unos días en contacto directo con la naturaleza  y te permite alejarse de la rutina y el ritmo de la ciudad, es una excelente manera de estrechar los lazos entre la familia mientras los pequeños de la casa lo disfrutan en gran medida.

Sin embargo, para algunos llevar a bebés o niños pequeños de camping puede resultar algo engorroso. Por ello, prefieren esperar a que crezcan y tengan una edad en la que sean más independientes y responsables. Sin embargo, como apuntan los especialistas en realidad son más las trabas personales que las limitaciones reales para realizar esta actividad con niños de corta edad.

Para que la salida sea un éxito la clave es la planificación. Es necesario organizar la salida en función de la edad y las características de los miembros de la familia que van a participar, prever todas las necesidades que se deben cubrir y anticiparse a los problemas o dificultades que puedan surgir. Estos son algunos de los puntos principales que según  los expertos aconsejan tener en cuenta para planificar una salida de camping con los niños:

Para padres con bebés menores de dos años, es quizá más aconsejable organizar un camping donde, además de disfrutar de la naturaleza con sus hijos, pueden encontrar instalaciones y servicios esenciales para el cuidado adecuado de un bebé. Una excelente opción para que los niños se habitúen a dormir en el exterior y superen los posibles miedos a la oscuridad u otros elementos nocturnos es hacer una prueba, como por ejemplo hacer primero un camping  casero. Esto es:  por una noche ir de camping en el  jardín de la propia casa o de algún familiar o amigo. Además de pasarlo muy bien, servirá a los padres para comprobar si sus hijos están preparados para el evento.

Otra cosa que ayudará es  visitar antes el lugar donde se irá de camping para comprobar que es una zona segura y autorizada. Es preciso verificar la ausencia de animales peligrosos cerca, cerciorarse de que las salidas y entradas al lugar son transitables (para poder atender de forma rápida y eficaz cualquier posible urgencia) y comprobar que hay cobertura para comunicarse con el móvil.

Debes considerar que las familias que no estén habituadas a ir de camping con los niños deben pedir consejo a quienes sí las realizan con frecuencia. En estos casos es fundamental consultar sobre el tipo de equipamiento (tiendas, sacos, comidas, hornillo, entre otros) que deben llevar para que su estancia sea satisfactoria. También se debe preguntar por referencias sobre los posibles imprevistos que pueden surgir.

Una de los factores que hay que considerar son las condiciones meteorológicas adversas ya que malas condiciones pueden arruinarte la estadía. Es preciso, por una parte, comprobar que los días previos a la salida no hayan sido muy desfavorables para que el entorno donde se acampará no esté afectado por agua o barro. Por otra parte, es necesario verificar el día anterior a la partida la previsión de precipitaciones, temperatura y viento, para evitar que los niños se expongan a situaciones adversas.

Una vez te hayas decidido y hayas llegado al campamento, los padres o adultos que acompañen a los niños deben tomar ciertas precauciones para impedir cualquier accidente. Lo principal es no perderles de vista y mantenerles en estrecha vigilancia, pero además, los expertos en camping sugieren lo siguiente:

Cuando llegues al terreno del camping se debe dar a los niños orientaciones sobre dónde se encuentran para que, en el caso de que se extravíen, puedan localizar sin dificultad el campamento. Se pueden utilizar como referencia árboles muy altos o rocas, por ejemplo..

Si es preciso, se pueden establecer límites de paso en el perímetro del campamento e indicarles a los pequeños la prohibición de cruzarlos por los peligros que puede implicar.

Siempre lleva ropa de abrigo ya que en las zonas naturales, las temperaturas diurnas pueden descender bastante durante la noche y es mejor ser precavido para evitar que los niños pasen frío y se enfermen.

Por la noche conviene proporcionar a cada niño una pequeña linterna con suficiente carga. Además de hacerle sentir más seguro, puede ser de inestimable ayuda en caso de extravío, pero para los niños una linterna en la noche es diversión asegurada.

Para quienes viajan con los más pequeños, es recomendable llevar un intercomunicador. De esta manera es posible continuar la jornada fuera de la tienda con tranquilidad, mientras el bebé duerme en su interior.

Si solicitas ayuda de quienes tienen más experiencia en referencia a ir de camping con los niños y tomas en cuenta las sugerencias que te hemos aquí brindado, estamos seguros que disfrutarás muchísimo de ir de camping con los niños.